Dicen por ahí que, un cuarto de siglo atrás, un grupo de pibes que estudiaban periodismo en el sur del conurbano bonaerense soñaron con hacer algo distinto. Un proyecto precario en sus inicios pero que siempre se tomó con mucho compromiso. Sin un plan concreto, sin aportes de empresas, sin firmas atrayentes la revista Sudestada Nº 1 se publicó en agosto de 2001, a meses del estallido social. Ahí estaba nuestro querido compañero Hugo Montero, un desconocido por aquel entonces, guiando nuestra nave de sueños colectivos. Año tras año, fuimos tomando confianza y, de a poco, nuestra revista se fue convirtiendo en un proyecto más serio.
Pasaron cientos de compañeras y compañeros desde aquel entonces, muchos continúan en la actualidad aportando su granito de arena para que Sudestada sea una referencia a nivel nacional. Nombrarlos sería imposible, como lo es la tarea monumental que hacen en el cotidiano para dejar bien en alto nuestras banderas.
Con el correr de los años llegaron muchos logros; por citar algunos, más de 180 ediciones de revistas, más de 200 libros publicados, la llegada de nuestras librerías como sostén económico del proyecto que incluyó la incorporación de muchos compas. Hoy Sudestada sigue teniendo una melodía parecida a sus inicios: siempre hay que afinar los instrumentos en colectivo, que ningún jetón se quiera apropiar del proyecto, que nuestras verdades, caigan bien a veces o molesten otras tantas, sigan siendo nuestras. Que la utopía de vivir de acuerdo a nuestros ideales sea siempre el faro. Que todos los escritores y escritoras que confían en este viaje nos reciban con una sonrisa ante cada idea nueva.
Que viva la vida, que vivan las ideas, que viva Sudestada!